Sinuhé Padilla-Isunza
Director Jarana Beat

“La música es el reflejo fiel de la comunidad que la hace, que la vive y que la recrea. En ella se puede leer su historia, sus influencias e incluso se pueden imaginar los caminos que tomará.

La música es su gente y su cultura, y todas ellas tienen sus orígenes en diversas ancestralidades compartidas, pues en este mundo, toda cultura en algún momento de su historia ha tenido que emigrar.

Una vez más la música no deja de documentar y ser el contenedor y a su vez contenido, pues está viaja dentro del emigrante o del inmigrante.

Allí es cuando una música, sonidos, estilos  y canciones, representan a un pueblo, que al recrear su identidad no puede evitar reproducir el acervo colectivo con el que fue creado y a su vez enriquecerlos con lo que ahora también son parte de su historia.

El que va lejos, el que no puede volver, el que extraña, el que tiene nostalgia, siempre tendrá en la música un cobijo que a través del sonido estimule su mente y espíritu para sentir la cercanía hacia lo añorado, para revivir la felicidad de lo compartido y recompartirlo nuevamente sembrandolo en una nuevas tierras donde se pretenden cosechar nuevos años y nuevas vivencias.

La música no necesita pasaporte ni entiende de idiomas o nacionalidades, por eso siempre será una bandera de libertad que nos unifica como raza humana.“ ~Sinuhé Padilla-Isunza

“Music is a faithful reflection of the community that makes, lives, and recreates it. Within in her, you can read history, influences, and even imagine the roads it will take.

Music is its people and their cultures; and all of them originate in diverse shared ancestralities. In this world, every culture has had to emigrate at some point and, through everything, music documents our culture; she is the container and the content because she travels within the emigrant or the immigrant.

Right there we observe specific music, sounds, and songs that begin to represent people who can’t help but reproduce those collective thoughts through the recreation of their own identity. Their new culture is enriched with the history that came before them.

The person that travels far or can’t come back; the one who misses and feels nostalgia, those will always have a shelter in music. This human experience stimulates their mind and spirit through sound and makes them feel near to what they miss. It is a way to relive that shared happiness and pass it forward planting it in new lands where they will harvest new years and new experiences.

Music doesn’t need a passport nor does it understand languages or nationalities. This is why it will always be a freedom flag that unites us as one human race.“ ~Sinuhé Padilla-Isunza